¡Sácale partido al aceite de oliva!

aceite de olivaDe todos (o casi todos) es conocido que el aceite de oliva virgen extra (AOVE) tiene propiedades beneficiosas más que demostradas y contrastadas para la salud (si no tienes alergia o intolerancia, claro), y como buena embajadora que soy – porque me gusta-, tengo que predicar con sus múltiples bondades:

  • Contiene cantidades importantes de grasas monoinsaturadas y ácido oleico, relacionados con la reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares ¡casi nada!
  • Además, contiene antioxidantes, Vitaminas A y E, y otros nutrientes antiinflamatorios que podrían reducir los niveles de colesterol malo, combatir los radicales libres y prevenir el envejecimiento prematuro.
  • Sabor y aroma de lagrimita como pocos aceites vegetales.
  • Reduce el riesgo de cáncer de mama, próstata, colon e intestino.
  • ¿Sabías que sirve como conservante alimentario? Si sueles preparar conservas, o guardas alimentos (en tarros de cristal) en la nevera; añadir un chorrito de aceite antes de cerrar el bote, ayuda a que nos dure más tiempo gracias a sus polifenoles y otros componentes, que actúan como verdaderos bactericidas y hacen más lenta la proliferación de microorganismos.

Seguro que os suena más de una (y más de dos) cremas o jabones que lo contienen; y seguro que también habéis usado aceite de oliva “tal cual” para calmar esos culitos coloraos que se irritan por el roce del pañal (o las caquitas muy ácidas) eczemas, dermatitis

Las mejores embajadoras del aceite de oliva son las abuelas, las tías y las madres ¿que no? Cuando Alex era un bebé, el AOVE era el recurso por excelencia para tratar rojeces, y la famosa descamación del lactante ¡¡Gracias por el consejo, tía Paty y prima Marina!!

Para niños y niñas (y mamás, y papás ;-D) con el cabello muy fino, rizado, o muy largo; el aceite de oliva es ideal para el momento desenredo pre-ducha. Basta con verter una cucharadita de aceite de oliva (a demanda) sobre la palma de tus manos, frotarlas, y acariciar con ellas el cabello antes de peinar. En mi caso, cuando tengo tiempo para hacerme una mascarilla “en condiciones”, extiendo, desenredo y cubro mi cabeza con una toalla o paño de algodón durante media hora antes de lavar. El cabello queda supernutrido y brillante ¡¡hola, aceite de oliva; adios pelopantén!!

En casa lo disfrutamos de todas las formas y maneras, pero la que más nos gusta es en un plato para mojar con pan recién horneado. Así sin más; para hacer tiempo mientras se hace la comida, o para desayunar con un poco de ajo y tomate ;-D

¿Qué tipo de aceite comprar? ¡Depende del uso que le quieras dar! Lo que si está prohibido, prohibidísimo (al menos en este hogar) es usar un aceite con cuerpazo intenso para cocinar, porque va a ser un “byebye al sabor” y tirar el dinero a la basura. Hay quien dice que un buen punto de humeo sería cocinarlo a no más de 180ºC, otros dicen que 70ºC para que no pierda sabor y propiedades…

Para cocinar usamos aceite de oliva suave, o aceite de coco (ya os hablaré en otro post, ¡menudo descubrimiento!),  y nunca lo calentamos a más de 100º-120º C. No cuenta el día en que tenemos antojo de patatas fritas ¿vale? 😛

El aceite superbuenísimo para disfrutar, es el que reservamos para tostadas y ensaladas, y ese es puro zumo de aceituna 100%. 

El sabor del aceite de oliva  dependerá de su proceso de extracción  (ideal el proceso de extracción  por presión en frío o centrifugación) y de la variedad de aceituna que elijas, ya que cada una posee sus gustos bien marcados: Arbequina, Picual, Kalamata…  Nosotros vamos cambiando según nos apetece, e ir a los mercados o mercadillos locales para degustarlos in situ, hace que juguemos con ventaja a la hora de decidir cual compramos. Lo que si está claro, es que comprar producto ecológico y de proximidad es mucho más barato, más sostenible, ¡y ayudas a fomentar la economía local!

Dependiendo de la marca, la botella de AOVE ecológico, y de 500ml,  ronda entre los 4 y 15€. A nosotros, que somos “persona y media” en casa -y usándolo de forma esporádica- nos suele durar unos dos meses la botella de medio litro.

Y tú ¿cómo usas el aceite de oliva? ¡¡comparte tus trucos!!

Os invito a visitar la web del centro de Prevención con Dieta Mediterránea en el que se valoran los efectos de la Dieta Mediterránea en la prevención primaria de la enfermedades crónicas 😉

¡Muchos besoabrazos, y a disfrutar del día!

Y si te gusta mi blog… ¡¡vótame!!

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